¿Es Hollywood realmente tan malo como lo pintan?

En una sociedad tan interconectada y con un uso excesivo del internet, la información fluye y todos dan su punto de vista. Los haters llenan la red con sus comentarios despectivos y la polémica está servida. Cada vez son más las noticias que nos llegan desde la ciudad más famosa del mundo.

En los últimos meses las redes y los periódicos se han hecho eco de los sucesos que suceden en la ciudad de los focos. Empezamos el año con la polémica indignante de la escena de violación de la película “El último tango en París”. Para hacer más realista la película y que la humillación no fuese fingida, director y actor se compincharon para que una joven Maria Schneider de 19 años sufriera la humillación en sus carnes, en una escena donde la sodomizaban utilizando mantequilla como lubricante.

Este acto deplorable puso la alerta en las atrocidades que muchos directores piden a sus actores y actrices para el deleite de los espectadores. Aun así, ni actor ni director se han disculpado ni sienten arrepentimiento. Todos los grandes actores de Hollywood se han manifestado acusando este acto deplorable, sin embargo, ninguna acción va a ser tomada contra estas personas.

No sólo no se castiga acciones como la violación real en la gran pantalla, este año surgió también la polémica con la nominación al Oscar de Cassey Affleck. Este actor y director ha sido nominado al Oscar pese a que cierne sobre él una denuncia por acoso sexual por parte de dos compañeras. Según las denunciantes, éste se aprovechó de su poder en el rodaje del falso documental “I’m still here” para acosarlas sexualmente y maltratarlas. ¿Debería tomar medidas la academia para castigar este tipo de delitos de alguna manera? ¿Siendo una imagen tan pública a nivel mundial, no debería ayudar en la educación de la sociedad?

Hollywood también está en el ojo del huracán por el “blanqueamiento” de sus personajes. Este fenómeno conocido como “whitewashing” hace referencia al intercambio de personajes latinos, asiáticos o negros, por uno blanco y anglosajón.

Cada vez más son las películas que sustituyen a personajes principales de historias conocidas, que tienen unos orígenes raciales diversos, por actores de rasgos blancos. No sólo se reduce la presencia de la multiculturalidad en las películas, sino que la Academia tampoco les reconoce en los grandes premios.

A lo largo de los años, sólo catorce actores negros han sido ganadores de los Oscar, el mayor premio que se puede obtener en el mundo del cine. En los últimos años, actores y directores negros han amenazado a la academia con boicotear la ceremonia de los Oscar si no empiezan a valorar el trabajo de los miles de actores negros, que cada año realizan maravillosas películas y nos hacen temblar de emoción con ellas.

Sin duda Hollywood no es todo el glamour que debería esperarse de la ciudad de los focos. Quizás debería preocuparse de la imagen que ofrece, y no solo eso, sino de la educación que ofrecen a sus visionarios más jóvenes que absorben todas las enseñanzas de sus películas.