Cine español: donde nos encontramos y hacia donde nos dirigimos

El desinterés y el desconocimiento por parte del Gobierno, ha hecho que en los últimos años los informes sobre el estado de cine español nos muestren una imagen desoladora en la que, guionistas, productores y directores se encuentran en una situación de vulnerabilidad para desarrollar sus proyectos.

Un informe publicado este año por la Fundación Alternativas sobre el estado de la cultura en el pasado año, pone de manifiesto que solo dos grandes grupos mediáticos apoyan la producción del cine. Este informa nos indica que la financiación pública de la cultura ha bajado un 33% desde 2009.

Por suerte, pese a este panorama desolador, hay algo que no flaquea, el talento de sus muchos actores, directores y productores con los que contamos en este país. La desaparición de pequeñas salas de cine y el auge de los grandes complejos de cadenas con numerosas salas, ha hecho que películas pequeñas e independientes no lleguen a abrirse hueco en el mercado. No debería ser necesario cambiar el cine de autor por versiones más comerciales para llegar a los cines. Es más, si no fuera por la cuota que los cines tienen que cumplir con el visionado de películas españolas, muchas no llegarían a ser vistas en estas cadenas de cines, ya que los acuerdos con los que llegan con empresas americanas son mucho más lucrativos.

El envejecimiento de la población y la facilidad de las nuevas generaciones para conseguir material cinematográfico por internet, agravan el problema, pero la piratería no es el mayor de todos los males.

Se ha demostrado que en nuestro país hay talento de sobra, pero no es suficiente para conseguir un imperio cinematográfico que le haga una pequeña sombra al cine americano. El cine español sigue siendo una extensión de los peores tópicos de nuestro país, como son la corrupción, los amiguismos, la falta de organización, etc.

El futuro del cine español tiene una relación intrínseca con la televisión.  Para que los proyectos sean apoyados, necesitan a grandes distribuidoras mediáticas que soporten sus proyectos, haciendo que el cine de autor y más independiente, vaya desapareciendo paulatinamente al no poder obtener fondos.

Para Jose Luis Borau, el problema del cine españoles que nunca ha tenido mercado, ni siquiera el de habla española, y al ser una industria, si no tiene un mercado en el que expandirse no tiene futuro.

Para que el cine español logre aumentar su visibilidad, necesitamos una política decente en la que la cultura sea apoyada. Ya no se buscan las subvenciones, pero sí volver a tener un IVA cultural mucho más reducido y posibilidades de financiación.

Si tenemos unas condiciones adecuadas, nuestros cineastas más prometedores, de los que hay muchos, no tendrían que exiliarse, en muchos casos voluntariamente en Estados Unidos.

El cine español tiene que conseguir tirar hacia adelante y mejorar la calidad de las películas que realiza. Y por el bien cultural de nuestro país, esperamos que así sea.